Pues como el 80% del sector, entré por casualidad. Pasé por todos los departamentos que existen y que se pueden inventar hasta llegar al cliente. Una vez que decidí ser agente inmobiliario, me enamoré locamente del sector inmobiliario.
Creo que ser broker no es simplemente dirigir. Desde mi opinión, un broker es quien debe dar la estabilidad necesaria a la empresa con sus decisiones. En mi caso, no podría ser broker si no fuera agente inmobiliario, algo que va en contra de la opinión de muchos.
Esto no se hace, esto se nace. Liderar no es aprenderlo a través de una formación. Todo se aprende, pero la esencia de un líder creo que se lleva dentro, aunque a veces parece no existir o estar apagada. Para ser líder es necesario hacer una introspección increíble, y para hacer que tu equipo te siga, lo primero que tienes que preguntarte es si tú te sigues a ti mismo.
Mi vida es única, pero he aprendido a emplear el tiempo en el momento que es necesario. He aprendido a valorar cosas importantes, que la mayor parte de las veces, por este mundo inmobiliario, olvidamos incluso que existen.
No, quien me conoce sabe que soy la misma. Directa, transparente y con una ética personal, creo inquebrantable. Soy exactamente igual con cada persona que me cruzo en mi camino, sea del ámbito social o laboral. Para mí, todos forman parte de mi vida.
El sector en sí es impactante. El poder estar con personas todos los días, con caracteres diferentes, creencias y formas de ver la vida distintas, es lo más impactante de todo este mundo. Si sabes usarlo, esto revierte en un crecimiento personal increíble.
Ética, compromiso y lealtad.

